Kanban es un método basado en el uso de tableros visuales para gestionar flujos de trabajo, surgido en Toyota a finales de los años 40.

Agile incorpora dentro de sus prácticas varios marcos de trabajo, donde los más usados son Scrum y Kanban, que en todo caso se focalizan en los mismos principios del agilismo: maximizar la entrega de valor, minimizar los tiempos de entrega, ser tan fluido y predecible como sea posible, inspeccionar, adaptar y mejorar continuamente.

Se diferencian en la forma cómo se gestionan las peticiones y en la frecuencia de las entregas, donde en Scrum las entregas son cada 2 semanas y en Kanban el flujo de entrega es continuo.

Entre las prácticas de Kanban destacan: visualizar el trabajo, limitar el trabajo en progreso (wip), gestionar el flujo para hacerlo más eficiente, hacer explícitas las políticas de proceso, mejorar la colaboración, autogestión y autonomía, implementar bucles de retroalimentación, incorporar mediciones y desarrollar hábitos de mejora continua.

Como se lee en el Blog de Atlassian:

No debes planteártelo como un enfrentamiento entre Kanban y Scrum, sino como una elección de “Kanban o Scrum”, o incluso de “Kanban y Scrum”. Céntrate más en los principios que en las prácticas.

Así como en Scrum, Kanban propone roles como el gestor de las peticiones y el gestor de la prestación del servicio, reuniones periódicas como dailies y retrospectivas, métricas y otras prácticas como la de establecer políticas explicitas donde el equipo acuerda y se compromete a cumplir el valor del Wip, criterios de DoR y DoD, realizar sus reuniones periódicas, realizar determinadas mediciones, etc.

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Lee más en la guía condensada de esencial kanban

María Esther Remedios

@soy.agile.coach