Vivimos tiempos muy complejos, de mucha incertidumbre, miedo, riesgo físico, económico, social y emocional. Cada uno de nosotros está respondiendo a la crisis, de diferentes formas, que han venido cambiando. Algunos hemos pasado por etapas de negación, enfado, negociación, depresión, tristeza, nostalgia. Estas son las etapas del duelo, porque ciertamente hemos perdido seguridad, libertad, estar con familiares y amigos, entre otras cosas. Y viéndolo diferente no son pérdidas, son Cambios.

Los especialistas afirman que al llegar a la etapa de aceptación, viviremos el cambio desde una perspectiva mejor. Somos agilistas, y en nuestros principios se encuentra la inspección frecuente y cercana a la realidad, para adaptarnos rápidamente a ella, e ir ajustando nuestra respuesta a las necesidades cambiantes del momento.

Implementar ideas y propuestas para ayudar a que los equipos sigan entregando valor a la organización de forma recurrente e iterativa en medio de las actuales circunstancias, es todo un desafío. Pero esta es una crisis colectiva, y son muchas las personas que trabajan en soluciones innovadoras para ofrecernos herramientas que nos permitan, tanto a nivel personal como laboral, seguir adelante.

Esta crisis nos da la Oportunidad de fortalecer nuestras formas de trabajo en remoto, la implementación que hacemos de marcos ágiles de trabajo, y de conectarnos de forma activa y empática con nuestros equipos de trabajo, apoyando al compañero que identifiquemos que más lo necesite.

Y para ti, ¿cuáles han sido las primeras lecciones aprendidas de esta crisis?

María Esther Remedios

@soy.agile.coach